“No busque en internet” o cómo distinguir a un sanitario caduco

FreeDigitalPhotos.net

FreeDigitalPhotos.net

Hace unos días alguien muy cercano a mi salió de la consulta privada de un reumatólogo por segunda vez en un par de semanas. Le acababan de diagnosticar espondilitis anquilosante, una enfermedad reumática que afecta a la columna vertebral y a la pelvis, pero que cursa con una sintomatología difusa que con mucha frecuencia marea a médicos y pacientes hasta que se desenmascara definitivamente.

Según me cuenta esta persona, entre ambas visitas el galeno habría invertido, a lo sumo, entre 12 y 14 minutos. En la primera ocasión ni le miró y se dedicó a rellenar volantes para radiografías y análisis de sangre para rastrear el antígeno HLA-B27, un valor que confirma el diagnóstico de ésta y otras patologías similares.

Hasta ahí nada nuevo bajo el sol. La brevedad de las consultas es un problema del que los propios profesionales se han hecho en numerosas ocasiones y del que los usuarios curiosamente no se quejan igualmente en función de si la consulta es pública o privada (en éstas últimas se tiende a soportar situaciones por las que en la otra se pone el grito en el cielo; a veces literalmente).

Lo verdaderamente llamativo es que el reumatólogo en cuestión dedicó unos minutos a informar al paciente sobre qué es eso de la espondilitis anquilosante (una enfermedad completamente desconocida para él) y le aconsejó: “No busque en Internet”. Y con las mismas se acabó lo que se daba.

Después de recuperarme del impacto cuando me lo contaba, busqué otro especialista más actualizado no porque no me fiase del diagnóstico, que es correcto, si no porque en los tiempos que corren, indicar a un paciente que no mire en Internet es una clara muestra de que una de dos: o se vive en una realidad paralela, con los riesgos que ello supone, o se quiere tapar el sol con un dedo, algo que también es peligroso.

No seré yo quien defienda que en la Red está la verdad absoluta porque con sólo hacer una pequeña búsqueda para ilustrar este post encuentro desde páginas que fomentan los Trastornos de la Conducta Alimentaria hasta charlatanes que te limpian el aura (cuando no el colon de arriba a abajo con unas mangueras terroríficas) para librarte de cualquier dolencia, pasando por dietas enloquecidas para todos los gustos y argumentaciones peregrinas sobre cómo acabar con la Humanidad cultivando ántrax casero en fiambreras.

Sin embargo, entre tanto despropósito también se hay páginas de instituciones, de universidades, de asociaciones de pacientes, de profesionales sanitarios independientes, de publicaciones rigurosas… de todo el mundo y a un sólo “click”.

¡Cómo vamos a despreciar todo este conocimiento! ¿Queda alguien en su sano juicio que niegue que Internet es un aliado fundamental de médicos y pacientes que quieran acceder a información de calidad sobre los problemas que les atañen? 

Pues afortunadamente cada vez menos, ya que unas horas después de haber mandado varios enlaces a mi paciente para que tuviera información más completa sobre qué le ocurre, qué debe hacer para cuidarse y qué tratamientos existen, además del que le han indicado me encuentro con unas declaraciones muy alentadoras de Joan Carles March (@joancmarch), profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública en Diario Médico que animan en este sentido: “El paciente informado no es una amenaza; sino una ayuda”.

Este experto, y como he dicho cada vez más colegas suyos, están convencidos de que la relación entre los médicos y sus pacientes tiene que ser otra, más fluida, más cercana, más igualitaria… máxime cuando “es inevitable que el paciente busque en internet [dos de cada tres lo hacen, según las estadísticas] aunque se le indique lo contrario”, explica Begoña de Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).

El futuro ya está aquí y requiere profesionales sanitarios que incluyan dentro de sus servicios la orientación sobre qué y cómo buscar en Internet para contribuir a que la atención sanitaria siga teniendo calidad a pesar de la falta de minutos y de otras circunstancias nada favorables.

De esta manera, y según indica la experiencia en este campo, las consultas se descargan, el paciente se siente mejor y más seguro, se cuida más, usa menos las urgencias, los diagnósticos se aceleran, se detectan necesidades e inquietudes rápidamente, los usuarios y familiares entran en contacto con otras personas en situación similar que les ayudan y les guían sin nedesidad de vagar por las consultas… beneficios en todo y para todos, por mucho que algunos se sigan empeñando en negarlo y a pesar de que el camino no haya hecho más que empezar y que haya muchos obstáculos que sortear.

Internet es un avión en marcha al que hay que subir, no a toda costa, pero hay que subir. Cuando casi todo el mundo esté a bordo ¿qué van a hacer los que aconsejan no buscar en Internet?

Anuncios

2 pensamientos en ““No busque en internet” o cómo distinguir a un sanitario caduco

  1. aramayoral

    En los temas de salud existe siempre un componente emocional que nos induce a la busqueda de información para poder conformar mejor nuestras expectativas de como curarnos, esto es natural y legitimo y es el medico el que debe manejar adecuadamente esta informacion con el paciente y el paciente debe conprometerse con su medico en el proceso de curación.
    Esto deberia funcionar ya que el medico es el profesional que debe manejar la mejor informacion, pero ¿que ocurre cuando esto no funciona?
    Si el paciente necesita mas informacion de su enfermedad, de su tratamiento o de sus expectativas de curacion las buscara en internet, en otros sanitarios en sus familiares, amigos o vecinos y esto termina casi siempre en insatisfaccion y fracaso con su medico
    El problema viene cuando esta comunicacion se establece sin mirar a los ojos al paciente y escribiendo la receta al tiempo que se oye la voz de …¡que pase el siguiente!

    Me gusta

    Responder
    1. Alejandra Autor de la entrada

      Como siempre, tienes toda la razón. Por eso precisamente, por la falta de tiempo que reina en las consultas los profesionales sanitarios (no sólo los médicos, también enfermeras, boticarios…) de estos tiempos deberían ayudar al paciente a diferenciar el grano de la paja en el maremagnum que supone Internet. Si desterramos todo el contenido de un plumazo estaremos eliminando una gran cantidad de información valiosa. Lo curioso es que ni siquiera así acabaremos con la desinformación porque, como bien dices, el paciente buscará en amigos, familiares, conocidos… y el resultado puede ser nefasto. !Un beso guapa!

      Me gusta

      Responder

Haz tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s